Menor de edad resulta herido tras manipular arma artesanal
El menor resultó herido al manipular accidentalmente un arma artesanal tipo trampero mientras pescaba; sufrió una herida en la pierna izquierda
Un lamentable incidente ocurrió recientemente en la vereda La Olla, ubicada en el municipio de Cincelada, Santander, donde un menor de edad resultó herido tras manipular accidentalmente un arma de fuego artesanal de tipo trampero. El joven, quien se encontraba en la zona realizando actividades de pesca, encontró el artefacto y, al intentar manipularlo, sufrió una herida en la pierna izquierda.
El hecho fue reportado rápidamente, y el cuadrante de policía en la región se movilizó al lugar de los hechos, donde procedieron con el traslado del adolescente al centro de salud local. Según el informe médico preliminar, el joven presentaba una herida abierta en la pierna, aunque afortunadamente no hubo compromiso de órganos vitales. No obstante, debido a la naturaleza de la lesión, el adolescente fue referido al Hospital Regional de San Gil para recibir atención médica especializada y continuar con el tratamiento necesario.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades locales activaron la ruta de atención para este tipo de incidentes, involucrando a la unidad de Infancia y Adolescencia y a la Comisaría de Familia de Coromoro, quienes iniciarán un proceso de verificación de los hechos y el restablecimiento de los derechos del menor afectado.
Este incidente subraya la necesidad urgente de tomar medidas preventivas frente al manejo y uso de armas artesanales, particularmente entre los más jóvenes. Las armas tipo trampero, aunque comúnmente fabricadas de manera casera, presentan un riesgo significativo para la seguridad de quienes las manipulan, especialmente en el caso de los menores de edad, quienes pueden no ser plenamente conscientes de los peligros asociados.
Las autoridades locales han reiterado un llamado a la comunidad para que refuercen la educación sobre los riesgos de manipular este tipo de artefactos y se fomente el respeto por las normativas de seguridad. La prevención es fundamental para evitar que accidentes como este se repitan y para garantizar la protección de los derechos y la integridad de los niños y adolescentes en la región.
Es imperativo que todos los actores sociales se involucren en la construcción de un entorno más seguro, donde las armas, ya sean artesanales o convencionales, no pongan en riesgo la vida de los más vulnerables.