En una noche ocurrieron tres tragedias aéreas: 179 muertos.
Tres accidentes aéreos en Corea del Sur, Canadá y Noruega dejaron 179 muertos y generan alerta mundial sobre la seguridad aérea y la respuesta
Tres accidentes aéreos en diferentes regiones del mundo marcaron una noche trágica que deja en alerta a las autoridades aeronáuticas internacionales. Los siniestros, ocurridos entre el sábado y el domingo, afectaron a Corea del Sur, Canadá y Noruega, dejando un saldo de 179 muertos y múltiples interrogantes.
El hecho más devastador se produjo en Corea del Sur, donde un Boeing 737-800 de Jeju Air se estrelló tras salirse de la pista en el aeropuerto de Muan. La aeronave, que transportaba 181 personas, explotó al tocar tierra, dejando 179 fallecidos y solo dos sobrevivientes. Este incidente es considerado el peor en la historia de la aviación civil surcoreana. Las primeras investigaciones apuntan a un posible fallo en el tren de aterrizaje, posiblemente provocado por el impacto con aves. Sin embargo, las autoridades aún no han emitido un informe oficial definitivo.
Mientras tanto, en Canadá, un vuelo de Air Canadá protagonizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Halifax. El tren de aterrizaje del avión sufrió una rotura que ocasionó que la aeronave se saliera de la pista y se incendiara parcialmente. Afortunadamente, los 73 pasajeros y la tripulación fueron evacuados sin heridas. El aeropuerto fue cerrado temporalmente mientras los equipos de emergencia aseguraban la zona.
En Noruega, otro Boeing 737, esta vez de KLM, enfrentó una situación de riesgo cuando tuvo que desviar su ruta hacia el aeropuerto de Sandefjord debido a un fuerte ruido en la cabina. Aunque logró aterrizar, el avión se deslizó fuera de la pista a baja velocidad. No se reportaron heridos, pero la aerolínea y las autoridades locales iniciaron una investigación para esclarecer el incidente.
Estos eventos se suman a la tragedia ocurrida días antes en Kazajistán, donde un avión de Aerolíneas de Azerbaiyán fue derribado por un misil, dejando 38 víctimas fatales. La comunidad internacional sigue atenta ante la creciente preocupación por la seguridad aérea.
